Coches de kilómetro cero: ¿Una buena opción para comprar?
Un kilómetro cero no es un vehículo “nuevo”, pero merecería serlo. Tiene las mismas prestaciones, y está prácticamente a estrenar, salvo por su previa matriculación y un escaso rodaje. Por ese motivo, los descuentos que pueden conseguirse en un Kilómetro cero lo hacen una buena opción, si se quiere tener un coche como si fuera nuevo, pero pagando menos.
Casi a estrenar
Técnicamente, un vehículo cero kilómetro es - dentro del stock de autos de venta- un coche “usado”.
Aunque esté en idénticas condiciones- de mecánica y carrocería- que uno recién salido de fábrica, el mercado automotor lo valora en forma diferente.
Para conseguir bonificaciones de los fabricantes, o para cubrir ciertos objetivos comerciales, los concesionarios suelen automatricular una buena porción de sus vehículos nuevos.
Este simple trámite los saca automáticamente del renglón de coches nuevos y los coloca en el rol de “vehículos de segunda mano”, afectando su cotización.
Algunos kilómetros de rodaje (generalmente menos de 100), para pruebas y traslados a los locales de venta, suman para la depreciación de estas unidades.
Por este motivo, los vendedores profesionales suelen aplicar quitas al precio de este tipo de coches.
Descuentos significativos
Dependiendo de la cuantía de los descuentos aplicados al precio, será más o menos conveniente la compra de un vehículo kilómetro cero.
Si la quita no es significativa, será mejor siempre comprar un coche nuevo, ya que el kilómetro 0 tendrá una cotización más baja a la hora de ponerlo nuevamente a la venta.
En líneas generales, se puede hablar de un buen negocio en la compra de un kilómetro 0, cuando se logra un ahorro por encima del 20% con respecto al precio que tiene el mismo vehículo nuevo.
Otro elemento a considerar es el tiempo que ese vehículo 0 kilómetro ha estado parado, a la espera de su colocación.
Si ha pasado un año o dos desde que salió de fábrica y fue matriculado, aunque no haya sido usado, o tenga muy pocos kilómetros, su depreciación será más importante.
En ese caso, el descuento en el precio de la compra debería ser mayor, para que la opción sea conveniente.
Si el vehículo proviene de una rentadora de autos, la quita en el precio debería ser aún más importante.
Muchas empresas de alquiler de vehículos compran unidades con compromiso de recompra y los ponen a la venta a los pocos meses, como kilómetros cero.
Sin embargo, esos coches suelen no ser tan flamantes, ni tener sus prestaciones tan intactas como los coches nuevos.
Tomando en cuenta todas estas consideraciones, el mercado de los coches de km0 ofrece una alternativa interesante para comprar un coche casi flamante, con menos inversión.
